Bodega Catena Zapata
El corte de diferentes varietales, diferentes lotes e incluso diferentes cosechas es un arte tan antiguo como la enología misma. En Burdeos, el corte de las cinco famosas cepas - Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot y Malbec - es un arte milenario, donde cada componente añade cierto grado de complejidad al vino.
Durante los últimos veinte años, Nicolás y Laura Catena han trabajado incansablemente junto a su equipo de agrónomos en miras al descubrimiento, identificación y desarrollo de los mejores microclimas de las zonas altas de Mendoza. Nicolás Catena ha plantado una enorme cantidad de varietales y clones en diferentes sitios y altitudes de la montaña.
Esta búsqueda hacia la calidad llevó a Nicolás y Laura a un crucial descubrimiento en lo que se refiere a la influencia de la altitud en el cultivo de la vid en Mendoza. Al observar las importantes diferencias de suelo, temperaturas promedio y amplitud térmica que presenta cada viñedo según la altitud, descubrió que incluso viñedos muy cercanos entre sí, presentan grandes diferencias y microclimas notoriamente distintos.
Con los años, la profundización de estos estudios, determinó que el mismo varietal, e incluso el mismo clon, presentan diferentes perfiles aromáticos y de sabor, según el microclima particular en que se los cultive. Es así como implementando el antiguo arte del assemblage, descubrió que al cortar diferentes lotes de un mismo varietal, se puede obtener un vino mucho más complejo.
Así como los grandes artistas emplean su espíritu creativo para mezclar y combinar colores en la producción de sus magníficas obras de arte, este amplio espectro de selección de diferentes lotes, ha permitido a los enólogos de Catena Zapata, adentrarse en este creativo y complejo proceso de cortes para crear o diseñar el vino final.
A partir de la cosecha 2001, nuestros vinos Catena y Catena Alta, reflejarán esta nueva filosofía de vinificación. Serán el resultado del corte de diferentes microclimas y llevarán en la etiqueta la denominación Mendoza, en lugar del nombre específico de un viñedo. La única excepción será el Catena Alta Chardonnay, ya que pensamos que el viñedo Adrianna, ubicado a 1.480 m s/n del mar es el mejor lugar para el cultivo de Chardonnay en Mendoza.
A menudo se piensa que los vinos que llevan el nombre específico de un viñedo son de mejor calidad. Sin embargo, en Mendoza, al igual que en Burdeos, estamos convencidos de que el arte del assemblage brindará un vino mucho más atractivo.
Para enfatizar este concepto revolucionario de varietales de un solo viñedo y de corte o blend de microclimas, a partir de la cosecha 2002, embotellamos 5 Malbecs provenientes de 5 viñedos distintos. Al probar cada Malbec, se podrán apreciar las diferencias entre cada microclima y terroir de las zonas altas vitícolas de Mendoza.
Bodega Luigi Bosca
La bodega que hoy produce los vinos Luigi Bosca fue fundada en 1901 por Leoncio Arizu, ciudadano español oriundo de Navarra que se radicó en Mendoza en 1890. El lugar elegido para instalarla fue el valle de Vistalba, en la región de Luján de Cuyo, zona que por sus características ha logrado la primera "Denominación de Origen Controlada" de América.
Creemos que no es necesario abundar en los antecedentes de la familia Arizu, casi legendaria en esta industria, dado que los mismos han sido tratados en la introducción del presente libro, en los párrafos dedicados a los precursores de la vitivinicultura.
"Vistalba", "La Puntilla", "Carrodilla" y "El Paraíso" son los cuatro viñedos de Leoncio Arizu, que suman más de 400 hectáreas y donde se producen las uvas con las que se elaboran vinos de una excelencia tal que han merecido numerosas distinciones en las más importantes ferias del mundo.
En los tres primeros viñedos mencionados, ubica dos al pie de la Cordillera de los Andes, a 960 metros sobre el nivel del mar, se cullivan las uvas malbec, merlot, chardonnay y riesling.
En "El Paraíso", ubicado junto al río Mendoza, se producen uvas cabernet sauvignon, pinol noir, syrah y sauvignon blanc. Es de señalar que la bodega utiliza sus propias uvas, rígido principio que se ha mantenido en el tiempo y que es el factor fundamental en la calidad de sus vinos.
Los importantes progresos enológicos de la bodega se han logrado mediante trabajos de investigación y experimentación que vienen desarrollándose desde hace más de 20 años. Como producto de esas investigaciones se han obtenido clones propios de chardonnay, pinot noir y syrah. El hecho de obtener sus clones seleccionados y únicos, permite a Luigi Bosca lograr vinos con una personalidad distintiva y características especiales.
La vendimia, para los vinos Luigi Bosca, se extiende desde febrero hasta principios de abril., La cosecha se realiza manualmente y en cajas, poniendo extremo cuidado en evitar la rotura de los granos y la consiguiente contaminación de las uvas.
De esta manera, los racimos llegan a la bodega enteros y en óptimas condiciones. Una vez allí son nuevamente inspeccionados antes de someterlos al prensado.
Durante la crianza del vino, los enólogos de Luigi Hosca controlan la evoluci6n de los caldos, alternando esa actividad con visitas de inspección a los viñedos, ámbito donde se realizan complejos análisis.
A pesar de los grandes adelantos técnicos que se han ido incorporando paulatinamente, los vinos Luigi Bosca son elaborados con una estructura de producción tal que mantienen un delicado y perfecto equilibrio entre lo personal y lo tecnológico.
Acaso sea por ello que año a año la bodega conquista nuevos mercados en el exterior y que, en los certámenes internacionales, sus vinos tintos y blancos han obtenido más de 60 medallas, todas de oro, en Francia, Suiza, España, Italia, Estados Unidos, Turquía y por supuesto la Argentina. Entre estas distinciones, todas ellas de gran importancia, podemos destacar el "Citadelle D?Or" en Vinexpo, Francia (Oscar Mundial de la Vitivinicultura), el aran Premio "Gran Campeón" de Urgüp, en Turquía y el Gran Premio "Manos de la Paz en el Trabajo", en Mendoza, Argentina.
Bodega Escorihuela Gascón
En el año 1999 Escorihuela vendía a granel, pero por entonces se reconvirtieron a la elaboración de vinos finos con sus propias marcas Blasón del valle, Humberto Barberis y Finca Los Leiva.
Con la dirección del enólogo Polo, vinifican en piletas de cemento/epoxy pequeñas y arriendan capacidad de vasija excedente a Chandon. Exportan el 70% de la producción a EEUU y a Europa.
Escorihuela Gascón es hoy líder en la producción y elaboración de vinos Premium, sus principales canales de comercialización son la gastronomía gourmet y las vinotecas. Produce tres millones de litros de vinos Premium al año, repartidos en sus diferentes líneas. Gran parte de su producción es destinada al mercado interno, y exporta el resto a los E.E.U.U., Gran Bretaña, Países Nórdicos y Brasil. Escorihuela Gascón posee cinco líneas de vinos Premium: ?Miguel Escorihuela Gascón?; ?Pequeñas Producciones Escorihuela Gascón? con varietales de Syrah, Malbec y Cabernet y un espumante método Champenoise; ?Escorihuela Gascón? (su línea central) con los varietales de Syrah, Malbec, Cabernet, Sangiovese y Syrah-Malbec, y dos blancos: Sauvignon Blanc y Viogner, y un espumante método Champenoise; ?Familia Gascón Reserva? con los varietales Syrah, Malbec, Cabernet y un espumante; y, ?Familia Gascón? con los varietales Syrah, Malbec, Cabernet y Tempranillo, un blanco Chardonnay, un rosado Sangiovese y Malbec, y un espumante.

Bodega La Rural
La tradición vitivinícola de la familia Rutini comenzó a principios del siglo XIX, cuando Don Francisco Rutini elaboraba vinos domésticos destinados a los pobladores de su ciudad natal, Ascoli Piceno, Le Marche, Italia.
Su único hijo, Felipe Rutini, decidió trasladarse a América para continuar con la tradición vitivinícola.
Fue en Coquimbito, Departamento de Maipú, Mendoza, donde plantó las primeras vides.
A fines de 1885 inició la construcción de una bodega, que llamó La Rural, bajo el lema "Labor et Perseverantia". Su principal premisa era privilegiar la calidad por sobre la cantidad.
Don Felipe continuó con sus plantaciones en Maipú, extendiéndose luego a Los Corralitos y a la zona de Medrano. Esto obligó a efectuar ampliaciones en la bodega, importando grandes cubas y toneles de roble francés Nancy.
Don Felipe falleció en 1919, quedando a cargo de la empresa sus descendientes, quienes se dedicaron a variedades finas blancas y tintas tales como el Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec. Luego incorporaron la cepa Chenin, procedente del Valle del Loira.
Actualmente, las instalaciones de la bodega tienen una capacidad de vasija de diez millones de litros y cuentan con equipamiento de última generación apto para la fermentación y conservación de sus vinos tintos y blancos, única en el país.
Hace 10 años La Rural comenzó un proceso de tecnificación y remodelación. En este tiempo, duplicó su capacidad de bodega, adquiriendo tanques de acero inoxidable de diversas formas y tamaños, incorporó equipamientos frigoríficos, prensas neumáticas, despalilladoras, filtros y bombas, todo de última tecnología.
Hace cinco años comenzó con la incorporación de barriles de 225 litros de origen francés y ya cuenta con más de 2.000.
Adquirió una línea nueva de embotellado, totalmente automatizada para 6.000 botellas hora. Para todo esto se debió ampliar la superficie cubierta en 6.000 m2, totalmente climatizada.
Bodega Doña Paula
Los criterios para obtener concentración y carácter varietal que es el propósito de la bodega es trabajar, primero, en canopia, con buena relación entre la superficie foliar y la fruta, con buena distribución entre los brotes, creando un adecuado microclima luminosos. Segundo, el criterio de vendimia: hacer degustación pelicular y de bayas, siguiendo la madurez fenólica en conjunto con la evolución fisiológica de la uva. Tercero, la vinificación. Preservar el carácter de las uvas con una extracción muy suave y trabajo a baja temperatura, para evitar los vinos sobreextraídos. Todos los vinos de la bodega tienen sangría según el tipo del que se trate. El rendimiento del Malbec Selección es de 4 a 5 toneladas por hectárea. En la línea Doña Paula Estate y Selección realizan fermentación maloláctica y microoxigenación. En Los Cardos sólo microoxigenación.
De la barrica van directo a la botella sin estabilización ni filtrado, y, en botella pasan 6 meses Los Estate y 12 los Selección.
Bodega Pulenta Estate
La Bodega está rodeada por nuestros propios viñedos y ha sido construida con un estilo austero y sobrio. Cada detalle apunta simplemente a la elaboración de grandes vinos, combinando métodos tradicionales con tecnología de última generación, siempre teniendo en cuenta el cuidado de la naturaleza.
En la Cava, subterránea, nuestros vinos aguardan su madurez en barricas de roble francés. formando dos naves, convergen hacia la sala de degustación en condiciones óptimas de temperatura y humedad, lugar donde opiniones, alquimias y placeres se entremezclan.
Bodega Achaval Ferrer
Roberto Cipresso, creador de Quimera y altamira llegó de Italia a Mendoza. Decidió sobre el terreno hacer una maceración carbónica lo cual, en una pequeña bodega artesanal, significó comprar 400 kilos de hielo seco y machacarlos para hacer nieve carbónica y así evitar que los cascotes de hielo dañaran las uvas, obtenidas en promedio de 2 toneladas por hectárea (una botella por cepa).
Cipresso, ingeniero agrónomo y luego enólogo, cree en una biodinámica íntima y de perfil bajo, en establecer una relación zen con cada cepa, pero no es partidario de su divulgación. Es un saber del viticultor en su relación personal con su viña. Amante de las técnicas vitivinícolas del Viejo Mundo, de Estados Unidos sólo recomienda copiar el sentido práctico.
Bodega Callia
Fue creada con el objetivo de producir los mejores vinos de San Juan y el mejor Shiraz de la Argentina. En Bodegas Callia se elaboran vinos argentinos de alta calidad, respetando y apoyando a la gente, a la naturaleza y a la comunidad, cuna de su creación.
Se encuentra en el Valle de Tulum, enmarcado por el Cerro Pie de Palo, al Norte y el Cerro Chico del Zonda, Precordillera, a 31º 40? de latitud Sur, en Caucete, provincia de San Juan, Argentina. La altura promedio del valle es de 630 metros sobre el nivel del mar con una temperatura media anual de 17º C, precipitaciones anuales bajísimas, por debajo de los 200 milímetros y suelos aluvionales, este valle reúne las condiciones necesarias para obtener vinos intensos, frutados con estilo y personalidad únicos.
La construcción de Bodegas Callia fue un desafío, el proyecto tenía que contener y dar nueva vida a una antigua bodega preexistente, diseñada de forma tradicional con cubos de pileta de hormigón. La resolución a ambos dilemas tomó forma mediante una construcción que se adaptó a la existente y que también alberga los nuevos tanques de acero inoxidable, modernas prensas neumáticas, y la sala de fraccionamiento de última generación. Esta tecnología permite garantizar a la Argentina y al mundo la elaboración de vinos de la más alta calidad.
El nuevo proyecto continuó el lenguaje de la bodega anterior, para que esa estructura original no pierda su magia y su misterio. La nueva estructura contiene a la bodega original y a la nave de tanques, de 8.000 metros cuadrados, con una capacidad de 9.000.000 litros.
El diseño de la bodega tiene un claro objetivo: acompañar al paisaje. Los colores de la misma recrean la naturaleza del lugar. Las líneas del proyecto son puras, no irrumpen en el escenario natural.
Bodega Chandon
El enólogo de bodegas Chandon, Lousada realizó ensayos de vinificación, a partir de cursos que hizo en otros países. El resultado es una tendencia a la diversificación. Los vinos inquietos se elaboran con el método tradicional actualizado con robots campaneros llamados Gyropallet, y, también con método Charmat. Lousada ensalza a los vinos tranquilos de la casa comenzando por el mitológico Valmont, creado hace 3 décadas por Poirier, el enólogo más prestigioso de Champagne: mezcla de Syrah, Malbec, Merlot y Cabernet, con maceraciones cortas y termovinificación, es un vino muy frutado y poco alcohólico. Buenos resultados arroja Latitud 33º y excelente relación Calidad/precio. Chandon, rodeada por un buen paño de viñedos propios, es una de las bodegas mejor organizadas y equipadas para la recepción de visitantes.
Bodega Finca Flichman
Está compuesta por 2 fincas, 2 bodegas : los sistemas de vinificación, así como la sala de barricas, la gestión y el marketing se han renovado hasta conformar a Finca Flichman como uno de los 10 productores más importantes de Argentina . Sus exportaciones así lo prueban: el 50% de la producción se destina a mercados externos: América y Europa. El propósito es llegar al 80% del facturado para exportaciones.
Bodega López
La bodega tiene plantadas 1100 ha. de viñedos propios. Cada año incrementa su plantación de viñedos con el fin de abastecer su demanda.
Los cultivos están ubicados en la Primera Zona productora de Mendoza, con un total de 12 Fincas propias; 9 en Maipú, 2 en Tupungato y 1 en Luján de Cuyo, encontrando en estas áreas de procedencia condiciones óptimas para el cultivo de la vid, dadas por un microclima particular de veranos secos, días cálidos y noches frescas originando una gran amplitud térmica que combinada con la gran insolación, permiten la generación de intensos aromas, maduración completa y uniforme de taninos y óptima sanidad.
Los suelos son de origen aluvional, poco profundos con gran drenaje, limo arenosos en superficie y canto rodado en profundidad. Las precipitaciones anuales son escasas, aproximadamente 250 mm anuales. El agua para riego proviene del deshielo de la Cordillera de los Andes.
Todas estas condiciones de ubicación, clima y suelo hacen posible para la elaboración del vino, contar con uvas de excepcional calidad.
Bodega Lagarde
Lagarde es una bodega tradicional e histórica cuyas estructuras edilicias permanecen intactas desde 1.897, año de su fundación.
La misma posee una capacidad total de 1.600.000 litros. Esta se asienta en la región denominada Zona Alta del río Mendoza, considerada la primera zona productora de vinos del país por su particular variedad y calidad. Lagarde es miembro fundador de la primera denominación de Origen Controlada de Mendoza, en Luján de Cuyo.
Bodega Terrazas de los Andes
A fines de la década del ´50, Moët & Chandon, empresa del grupo LVMH, envío a Latinoamérica a su director de enología, Renaud Poirier, a investigar el potencial de la región para la elaboración de vinos de calidad internacional. Luego de recorrer la zona, Poirier visitó Luján de Cuyo, en la provincia de Mendoza. Muy impresionado por las condiciones de la región y por la presencia de excelentes viñedos de altura, Poirier y Moët & Chandon decidieron establecer sus primeros viñedos fuera de Francia.
Luego de varias décadas de experiencia en la producción de vinos espumantes, en 1999 Moët Hennessy Wine Estates y Bodegas Chandon Argentina inauguraron la bodega Terrazas de los Andes, una iniciativa cuyo fin era la elaboración de vinos varietales, pensados y creados desde sus emblemáticos viñedos de altura, nutridos por el deshielo de la Cordillera de los Andes en Mendoza.
Terrazas de los Andes fue creada con la premisa de elaborar vinos de altísima calidad y destacada tipicidad varietal, que fueran capaces de convertirse en íconos de los vinos de la Argentina en el mundo.
Luego de varios años de estudio, y a través de la elaboración de uvas provenientes de las mejores zonas de Mendoza, identificamos cuáles eran las variedades que mejor se adaptaban a cada una de esas zonas; a partir de allí pudimos constatar la altura ideal para cultivar cada variedad.
La altura juega un papel fundamental ya que ejerce el control de la temperatura entre el día y la noche, y favorece la acumulación de ciertos componentes aromáticos y gustativos, particularmente los polifenoles que son los responsables del color, el cuerpo y la estructura de los vinos.
Bodega Don Cristobal
Se encuentra 20 km. al sur de la ciudad de Mendoza - Argentina, en el distrito ?Cruz de Piedra? - departamento de Maipú.
Los vinos Don Cristóbal, tintos y blancos son elaborados en instalaciones con una capacidad de 1.000.000 litros, de tanques en acero inoxidable y vasijas de cemento-hormigón con epoxi.
Los racimos de uvas cosechados a mano y recolectados en cajas de 15 Kg., son transportados hasta la Bodega donde son cuidadosamente seleccionados para mejorar todo el proceso de elaboración de los vinos.
La bodega está dotada de equipos de última generación tales como: sistema de termorregulación totalmente automatizado, unidades de frío de 350.000 frigorías, permiten que una optimización de la fermentación y de la elaboración.
La operación de prensado en los vinos blancos se efectúa a partir de una prensa neumática de alta tecnología y que además, facilita la recuperación de los vinos tintos de prensa. Las etapas para llevar el vino hasta su embotellado son conducidas por un sistema de filtración avanzado respetando las calidades organolépticas del producto final.
Cada año entre 60 y 80 mil litros de vinos seleccionados son destinados a la crianza en barricas de roble durante un mínimo de 12 meses.
Por último, el fraccionamiento-embotellado, se realiza en la misma bodega con una línea moderna totalmente automatizada, que tiene una capacidad de embotellar-etiquetar 2.000 botellas por hora.
Bodega Clos de los Siete
Siete amigos se reúnen en Argentina para plantar viñas juntos en una propiedad excepcional armónicamente integrada a un entorno bellísimo.
Zanjas, acueductos, diques, cables subterráneos? la instalación de este viñedo creado de la nada es una gran obra en la que cada golpe de pico tiene un sentido.
En 1998, el enólogo francés Michel Rolland y Jean-Michel Arcaute (viticultor, recientemente fallecido) deciden lanzarse. La Argentina ofrece al mismo tiempo el espacio, la posibilidad de plantar sin restricciones y un resultado prometedor desde el inicio: un gran vino en un buen terruño con costos interesantes... Ellos tienen bastantes argumentos para reunir a siete inversores, todos viticultores (Catherine Péré-Vergé dueña de Château Montviel en Pomerol, pero también Laurent Dassault propietario en Saint-Emilion, así como Bertrand Otto representante de la Compagnie Vinicole E. Rotschild, y Bertrand Cuvelier) alrededor de un imponente proyecto de viticultura en la Provincia de Mendoza.
Será en Vistaflores, una propiedad de 847 hectáreas de viñas, en el departamento de Tunuyán, a 80 km al sur de la ciudad de Mendoza. Dividida en siete bodegas el conjunto fue llamado Le Clos de los Siete (le clos des sept). El objetivo: dar su máxima expresión a este hermoso terruño, digno de los mejores terruños de vino tinto del mundo.
Para conseguirlo, Michel Rolland no dejó nada librado al azar. El viñedo posee íntegramente emparrado vertical con una densidad de 5.500 pies por hectárea, correspondiente a un espaciamiento de 1,80 m x 1 m, densidad histórica de los viejos Malbec que hicieron famosa esta variedad.
Bodega Nieto Senetiner
Poseen 2 bodegas (una de 1,7 millones de litros en Vistalba; y la otra de 6,5 en Carrodilla) y sus viñedos están distribuidos en 3 fincas de las mejores de Mendoza: Vistalba, Carrodilla y Agrelo con copos de Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Syrah, Bonarda y Chardonnay.
Se autoabastecen en un 15% de sus necesidades y destinan estas uvas a los vinos top, mientras que compran el resto y también vinos. Tiene productores asociados a los que hacen un seguimiento cercano. Emplean piletas de cemento epoxy y dan crianza en 500 barricas de roble francés; las otras gamas se elaboran en Carrodilla, tanto en piletas de cemento epoxy como en acero inoxidable; allí disponen de 1200 barricas de crianza, todas francesas. También emplean duelas de roble.
Venden 8,4 millones de botellas en el mercado interno y exportan 1,4 millones. Sus principales mercados son EEUU, Reino Unido, América Latina, Brasil, Dinamarca, Malasia y Japón.
Las exportaciones de la casa crecieron en los últimos años. Las visitas son gratuitas, pero se cobran la degustación y los almuerzos.
Finca la Anita
Finca La Anita nace a principio de los noventa de una idea, casi obsesión: llevar adelante una experiencia única en una vieja finca en Mendoza, en la ladera de los Andes.
Manuel y Antonio Mas, mendocinos, profesionales, decidimos, aprovechando las bondades del lugar, los suelos y el clima, poner en práctica, inflexiblemente, un proyecto inédito en la actual vitivinicultura argentina.
Confinar en una finca, en setenta hectáreas de viñedos, el intento de cultivar uvas de la mejor calidad, seleccionar de cada cosecha los mejores frutos y, dentro de la finca, evitando traslados que deterioran, eligiendo los momentos más oportunos de cosecha y acompañando a las uvas en todo su itinerario, producir nuestros vinos.
Nuestro modelo es el de antiguas bodegas artesanales, que inmigrantes europeos desarrollaron en Mendoza a fines del siglo XIX, siguiendo tradiciones aún vigentes en las mejores casas vinícolas del viejo continente. Intentamos rescatar estas usanzas, desplazadas en las últimas décadas por el fenómeno de la producción masificada, que se generalizó en nuestro país conspirando contra la calidad de los vinos argentinos.
Orgullosamente podemos afirmar que Finca La Anita es única en nuestro medio en el seguimiento de estos preceptos.
Sólo utilizamos uvas de nuestra producción y elaboramos vinos sólo cuando éstas alcanzan niveles de calidad que son nuestra preocupación fundamental. Nuestros primeros varietales pertenecieron a la cosecha de 1993.
Producimos sólo cantidades muy limitadas de vinos, lo que nos permite hacer un seguimiento intenso de cada momento de la elaboración. Los dejamos descansar en el clima del suelo en que nacieron, los embotellamos luego del reposo que necesitan y los ofrecemos a nuestros amigos en la esperanza de que, año a año, los vinos de Finca La Anita, sean interpretados como fruto del esfuerzo que depositamos, no en desarrollar un proyecto comercial de vasta extensión, sino en la idea de que cada botella lleve en sí la historia de la cosecha a que pertenece, del procedimiento usado para su vinificación, del esmero y exigencia depositados en cada elaboración limitada de un vino de nuestra marca.
En el corazón de la finca, un viejo galpón alberga nuestra bodega. Un recinto pequeño en el que se muelen nuestras uvas, se las acompaña en sus fermentaciones, descansan nuestros vinos hasta que los embotellamos, vestimos las botellas y los ofrecemos a nuestros amigos. Todos los procesos que se suceden desde la uva hasta el vino embotellado, ocurren en la bodega de Finca La Anita.
Allí recibimos nuestras uvas recién cosechadas. Allí se las deja enfriar, allí los hombres de Finca La Anita, los mismos que las cultivaron, los que las cosecharon, las acompañan en sus etapas de transformación hacia nuestros vinos. Hemos optado por tanques de acero inoxidable para los procesos de fermentación, y por barricas de roble francés, de los bosques de Alliers para el descanso de los vinos hasta su embotellado. En nuestra bodega sólo ingresan las mejores uvas de cada cosecha, para pasar por la experiencia mágica de, cada año, convertirse en los vinos que, en potencia, encierran en sí.
Bodega Colomé
A 157 km de Cachi, en un rincón cuidado y escondido de los valles calchaquíes, Colomé cultiva celosamente las vides más antiguas del país.
Bodega Colomé, afamada por sus viñedos en altura (2.300 metros) y por la experiencia y dedicación con que se elaboran allí los vinos.
Donald M. Hess ha sido por más de un cuarto de siglo el fundador-propietario de The Hess Collection en California. El Viñedo sudafricano Glen Carlou y los Vinos australianos Peter Lehmann fueron incorporados al grupo. Mientras viajaba con su esposa en el año 1997, Hess descubrió la belleza del Valle Calchaquí argentino y en 1999, el Grupo Hess compró el campo El Arenal en Payogasta (350 hectáreas) en el cual se plantaron 26 hectáreas de Malbec y Cabernet Sauvignon a 2.500 metros sobre el nivel del mar, los que comenzaron a dar frutos en el año 2003. En el mes de junio del 2001, el Grupo Hess compró la finca Colomé (39.000 ha) con 11 hectáreas de viñedos de 60 a 150 años de antigüedad. En el año 2003, Donald Hess plantó un viñedo experimental en la finca vecina de El Arenal en Río Blanco (el viñedo a mayor altura en el mundo 3.015 m) con Malbec, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Syrah, Pinot Noir y Tempranillo.
La Estancia y Bodega Colomé se encuentran enclavadas en el Valle Calchaquí a 2.300 m de altura en el noroeste de la Argentina. El vuelo entre Buenos Aires y Salta toma 2 horas y 15 minutos. El imponente viaje en auto, tomando la ruta más directa a través de Seclantas, lleva apenas un poco más de 4 horas. Si se accede por Cachi, el viaje durará más de 5 horas. Durante la época de lluvias, desde fines de diciembre a fines de febrero, se recomiendan vehículos 4x4. La Estancia y Bodega Colomé puede organizar vuelos en helicópteros y avión (aproximadamente 35-40 minutos de viaje).
Bodega Altavista
Uno de los aspectos destacables de la bodega es la introducción del concepto de terroir en Argentina, llevándolo al público consumidor de manera directa. Creen, en esencia, que el terruño brinda características especiales a la uva, brindando una personalidad y originalidad distinguible en el vino. Pero esto, que muchos repiten, ellos lo han plasmado en productos para acercar el concepto al consumidor final. Su línea Alta Vista Grande Reserve está compuesta por 3 Malbec de terruños distintos, a los que se identifica con el nombre del viñedo. Es así que tenemos el Malbec Alizarine Vineyard (Las Compuertas, Luján de Cuyo), el Serenade Vineyard (Agrelo, Luján de Cuyo) y el Temis Vineyard (El Cepillo, Valle de Uco). Lo curioso es que la bodega sólo vende los 3 Malbec juntos, en una presentación especial, lo que permite y obliga la comparación.
La filosofía de placer sumada a los métodos de elaboración en Alta Vista son los que se practican usualmente en los ?grands crus? franceses, pero adaptados a la interpretación y a las características propias del terruño, del cepaje y del clima argentino: cosecha en verde, deshoje, selección de cuarteles para una óptima maduración de la uva, bajo rendimiento, vendimia manual en pequeñas vasijas de 18 Kg. cada una, mesa de selección antes de la molienda, control de temperatura durante la fermentación, etc.
Bodega Séptima de Codorniú
La Bodega Séptima de Codorniú, está ubicada en Agrelo, su imponente volumetría emerge sobre una planicie rodeada por extensos viñedos. Sus propietarios (un grupo Catalán) adquirieron el predio de 306 hectáreas para construir su bodega número siete, de allí la decisión de bautizar la marca de sus vinos con el nombre Séptima.
La bodega cuya superficie es de 4500 m2 es morfológicamente simple, un bloque de 150 metros de largo resuelto a nivel de terreno y sin áreas subterráneas. Esta solución resulta al aplicar un esquema industrial de tipo lineal de máxima eficiencia, ubicando a lo largo de un mismo eje las tres naves funcionales requeridas para la producción vinícola: elaboración, conservación y fraccionamiento.
Exteriormente se destacan dos escalinatas ceremoniales y simétricas que permiten el ascenso en suave pendiente hacia una terraza mirador ubicada en el centro del conjunto. En este nivel están, además los salones de degustación, desde donde se aprecian todos los viñedos como la cordillera nevada.
Mientras la fachada norte aparece como un bloque cerrado, casi como una célula impenetrable, su fachada opuesta constituye toda una sorpresa si la comparamos con la mayoría de los conjuntos vitivinícolas. La presencia de grandes vidrieras que permiten el ingreso de luz hacia las naves de tanques y de fraccionamiento, fue un requisito solicitado por los winemakers de la bodega.
Esta premisa no siempre es formulada por los propietarios de los establecimientos. Cada bodega en general, y cada enólogo en particular, tiene su propia teoría acerca de las condiciones ambientales más aconsejables para desarrollar sus actividades, y son muy estrictos al respecto.
En este caso en particular no le tuvieron miedo a la luz, y es así como se observan esbeltas aberturas, en forma de rajas, que permiten un ingreso controlado de la luz desde el sur. En el laboratorio ubicado en una posición central, en cambio, la luz es indirecta.
Bodega del Fin del Mundo
Es la primer bodega de vinos de alta calidad enológica de la provincia de Neuquén. Pionera en la zona, cuenta con 850 hectáreas propias plantadas con variedades tradicionales de alta calidad, 85% de la cuales son tintas. El riego se realiza por goteo en su totalidad. La Bodega tiene una capacidad de 8.000.000 de litros y está equipada con tecnología de punta, cuenta con 200 tanques de acero inoxidable y 2000 barricas de roble francés y americano. La maquinaria es en su mayoría importada, de última generación, por lo que la Bodega se encuentra a la altura de los más altos standares de calidad en el mundo.
Situada A 39º de Latitud Sur. A 50 Km. de la ciudad de Neuquén. La zona es de clima desértico, con una gran amplitud térmica entre el día y la noche (20º). Los suelos son arenosos y pedregosos y las brisas constantes aseguran la sanidad de los viñedos.
Las inigualables condiciones climáticas que ofrece este rincón de la Patagonia junto a la tecnología aplicada a la elaboración de nuestros vinos y el talento de nuestro enólogo dan como resultado vinos de gran calidad que ya gozan de reconocimiento internacional.
Bodega Chakana
Es un moderno emprendimiento que retoma un antiguo legado familiar. A fines del siglo XIX, Giovanni Pelizzatti producía vinos de alta calidad en la DOCG Valtellina, al norte de Italia.
En la actualidad, sus descendientes continúan con este legado a ambos lados del Océano. En Europa, Ar.Pe.Pe, la Bodega Pelizzatti Perego, y en América Latina al pie de los Andes, Chakana.
En Chakana se desarrollan vinos de finca: las uvas son cultivadas en el mismo lugar donde es producido el vino, asegurando un constante monitoreo del viñedo para alcanzar su mejor expresión. Chakana ofrece la más alta expresión de un terruño excepcional: Agrelo, en Luján de Cuyo, Mendoza.
Bodega Familia Zuccardi
Empresa familiar, fundada en 1963 por el Ing. Alberto Zuccardi. En aquellos tiempos, el comenzó a plantar viñedos en Maipú (provincia de Mendoza), experimentando con un sistema de riego ideado por él en base a un método empleado en California. Cuarenta y cinco años después de iniciado este camino, son tres las generaciones reunidas en torno a la pasión por el vino. En Septiembre de 2007 la prestigiosa revista DECANTER reconoció a José Alberto y Sebastián Zuccardi, como unos de las 5 personalidades más influyentes del Vino Argentino.
Ubicada en el departamento de San Carlos, finca La Consulta posee 37 hectáreas donde se cultiva principalmente Cabernet Sauvignon y Malbec. El sistema de riego implementado es tradicional, por acequia y por surco que desarrollaron los primeros viticultores de la región.
Familia Zuccardi, pendiente de todo detalle, ha seleccionado para cada variedad las mejores zonas y según las características regionales y varietales, es la elección del sistema de conducción, el cual, en finca La Consulta, es el espaldero. Todos los trabajos culturales en la planta - desde la poda hasta la cosecha- tienen como objetivo la producción de las mejores uvas.
Bodega Humberto Canale
Fundada en 1909 por el ingeniero que da nombre a la empresa, tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la vitivinicultura de esta región. Fue Humberto Canale quien cambió la situación precaria, generando una corriente vinícola profesional, promoviendo estudios y disipando confusiones. De esta forma el Alto Valle adquirió categoría de terroir específico y fueron reconocidas en los cepajes allí cultivados las singulares cualidades otorgadas por la ubicación geográfica de la región.
Su producción anual es de 1.200.000 botellas, creciendo de año en año a fin de atender la creciente demanda exportadora hacia países Europeos y de América del Norte.
Se encuentra en General Roca, Alto Valle de Río Negro, Patagonia Argentina a 39.2 de latitud sur, es la región vitícola más austral de Argentina.
Tiene un clima muy especial, con días de sol intenso y noches bien frías los 20 días previos a la maduración. Su ideología a través de los años ha sido privilegiar la calidad.
Bodega Norton
En 1895, el ingeniero inglés Edmund James Palmer Norton conoció el suelo mendocino durante la construcción del tren que uniría Mendoza con Chile. Admirado por el terroir, fundó la primera bodega al sur del río Mendoza con la plantación de vides importadas de Francia.
En 1989, el empresario austríaco Gernot Langes-Swarovski compró la bodega intuyendo el alto potencial de Argentina con proyección al mundo. Impactado por la belleza de la zona y las óptimas condiciones para el cultivo de la vid, eligió la Bodega Norton por ser la única Bodega tradicional rodeada por sus propios viñedos.
En 1991 Michael Halstrick inició una nueva etapa, signada por una fuerte inversión, modernización y crecimiento que la prepararía para su gran expansión internacional.
Década del 90: Bodega Norton comienza a exportar vinos de alta gama. Llegan los primeros premios y menciones internacionales reconociendo su calidad.
Siglo XXI: de la mano de Michael Halstrick y su equipo, llega el gran crecimiento internacional.
En 2004 Michael Halstrick es galardonado con el premio al ?Mejor Bodeguero del año? y Bodega Norton dentro de las 100 empresas más admiradas de Argentina por los dos diarios más importantes del país (La Nación y Clarín).
En 2006 la prestigiosa revista americana Wine Spectator nomina a Bodega Norton como una de las 20 mejores bodegas del Mundo.
Gracias a la tecnología de avanzada y la pasión de nuestra gente los reconocimientos internacionales continúan llegando hasta el día de hoy, consolidando a Bodega Norton como una de las bodegas líderes y tradicionales de mayor trayectoria de Argentina y con presencia en los principales mercados del mundo. La reconocida calidad hace que nuestros vinos estén distribuidos en más de 60 países en el mundo y sean disfrutados día a día por millones de consumidores.
Bodega Ruca Malen
Se encuentra al pie de la Cordillera de los Andes, creada en 1998 por Jean Pierre Thibaud y Jacques Louis de Montalembert, los cuales apartir de un mismo sueño y filosofía logran la producción de vinos de alta calidad y dueños de un estilo único.
La Bodega cuenta con un equipo encabezado por el enólogo Pablo Cuneo para la creación de sus tres líneas de vinos como Yuquen, Ruca Malen, Kinien y Kinien De Don Raúl. Sus vinos son exportados a distintos mercados internacionales.
Bodega San Huberto
Ubicada en la zona de Luján de Cuyo, departamento de Vistalba, la bodega que, perteneció a la tradicional familia Pincolini, mantiene hoy su fachada original, típica de los años 20.
En la histórica calle Guardia Vieja, se encuentra la bodega -a 1000 m sobre el nivel del mar- que invita a descubrir un mundo de vinos de calidad.
Equipada con tecnología de última generación, tiene una capacidad de producción de 5.500.000 litros de muy buenos vinos que se disfrutan en Argentina y el mundo.
En el año 2001 la bodega fue reciclada, logrando un establecimiento que combina el arte de hacer vino con la innovación tecnológica y nuevos servicios pensados para el visitante de tierras mendocinas.
Una moderna sala de degustación es sólo el comienzo de todo un recorrido propuesto por Bodegas San Huberto para compartir el origen de sus vinos.
Durante el recorrido podrán de la mano de nuestros expertos, conocer todas las áreas que componen nuestra bodega.
Los viñedos, que rodean el lugar, enmarcan la bodega logrando un auténtico escenario vitivinícola.
La ubicación en una de las mejores zonas de la región, como Vistalba, resulta óptima para el cultivo de la vid por su tipo de suelo y amplitud térmica que en primavera y verano es bien marcada, favoreciendo la correcta maduración de las uvas.
En la zona Este de Mendoza, bodegas San Huberto, tiene además, 120 has. plantadas de vid en un lugar de características desérticas con muy buena amplitud térmica, donde la plantación ofrece distintas variedades blancas y tintas como Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Bonarda entre otras.
Bodega Altas Tierras de Vargas Arizu
Cuenta con 25 años de experiencia en materia vitivinícola, olivícola y frutícola, pero presente en la actividad desde 1918, desde 3 Generaciones, a partir del Don Leoncio Arizu fundara la Empresa que lleva su nombre, continúa a la vanguardia de los vinos finos en el mercado Argentino y en el de Exportación.
La familia Vargas Arizu ha guardado muy celosamente y con gran sacrificio 45 Ha. en Vistalba-Lujan de Cuyo, y 13.5 Ha. en Maipú, con la idea de desarrollar VINOS DE CRIANZA Tintos, con uvas Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon de cepas de 75 años, hoy las más buscadas en el mercado Internacional por dar sabores muy concentrados y equilibrados, bajo climas con vientos nocturnos de pie de monte, con bajas temperaturas, combinados con días de altas temperaturas lo que da como resultado vinos de gran cuerpo y exquisitos aromas.
Hoy consideran que llegó el momento de emprender este desafío para dar lo mejor de ellos, también en vinos que puedan competir en el mundo en el segmento Súper Premium.